La noche es vuestra, no muráis.
La noche era vuestra, no muráis.

Intentaremos hacer el máximo daño posible hasta que vaciemos todo nuestro odio.

La noche es vuestra, no muráis.
La noche es veneno, ¿No habéis muerto?

Intentaremos llevar a cabo la fuga más perfecta eximiendo nuestras culpas.

Quién habría imaginado que la vida se comportaría con tanta crueldad,
con quién al fin y al cabo fueron sus víctimas,
eran asesinos, asesinatos y cuerpos.
Sólo querían matar a alguien. Era su derecho;
Bebían veneno en botellas de leche.